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	<title>Parto y postparto archivos - Kualabiru</title>
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	<description>Guía para la maternidad imperfecta</description>
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	<title>Parto y postparto archivos - Kualabiru</title>
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		<title>Mi postparto: tristeza y llanto después de dar a luz</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Patricia O'Brien]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 22 Dec 2022 12:37:03 +0000</pubDate>
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		<category><![CDATA[Maternidad]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Una de las cosas sobre las que no se suele hablar mucho cuando estás embarazada es el postparto (y mucho menos, de la depresión postparto). Sí, te suelen contar con detalle los partos que se han vivido y casi siempre te advierten lo mal que lo vas a pasar tú. O te avisan de que [&#8230;]</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p>Una de las cosas sobre las que no se suele hablar mucho cuando estás embarazada es el postparto (y mucho menos, de la depresión postparto). Sí, te suelen contar con detalle los partos que se han vivido y casi siempre te advierten lo mal que lo vas a pasar tú. O te avisan de que dormirás poco cuando nazca tu bebé y lo mucho que va a cambiar tu vida. Y tú vas haciéndote una idea de lo que se te viene encima, centrándote más en lo trascendente de dar a luz que en lo que viene después.</p>
<p>Se supone que una vez tengas a tu bebé, <strong>serás la mujer más feliz del mundo</strong>. Tienes que estar muy agradecida si todo ha ido relativamente bien durante el parto, o si a pesar de haber sufrido un parto traumático, tu bebé está sano. Y ya ni os cuento si encima »te han dejado» adoptar la postura más cómoda, o han respetado tu periné. ¿Pero qué pasa si a pesar de que todo haya salido bien<strong> no sientes esa felicidad que se espera de ti</strong>?</p>
<p>Hay varias razones por las que puedes sentirte muy <strong>triste después de dar a luz a un bebé vivo.</strong> No quiero opinar ni escribir sobre <a href="https://manejodelduelo.com/el-duelo-perinatal-y-su-proceso/">la pérdida de un bebé recién nacido</a> por respeto a quienes han pasado por eso. No puedo imaginar ni minimamente el dolor que se debe sentir y no tengo la capacidad para hablar de ello. Así que hoy quiero decirte que<strong> no estás sola</strong>. No eres rara, ingrata ni un caso aislado. Le pasa a más mujeres de las que creemos pero a todas nos suele costar reconocerlo por miedo a que nos juzguen o a que no nos entiendan. <strong>Algunas de las razones por las que puedes sentirte así son:</strong></p>
<h2>Violencia obstétrica o parto maltratado</h2>
<p>Al día siguiente de dar a luz y estando todavía en el hospital, me puse a llorar sin saber por qué. No podía controlarme. Mi bebé estaba bien y yo también. Había sido <a href="https://www.kualabiru.com/mi-parto-maltratado-en-un-hospital-que-respeta/">un parto muy largo, muy duro y muy triste</a>, pero todo había salido mejor de lo esperado. La ginecóloga que vino a ver si &#8211; físicamente &#8211; todo estaba bien, me miró con cara de horror al verme llorar, y le dije, inocentemente: »no es nada, ya se me pasará». Y desde ese día y durante cuatro semanas más, lloré y lloré sin saber porqué.</p>
<p>Por las mañanas me levantaba de mejor humor, aún habiendo dormido poco. Pero al caer la tarde me entraba <strong>una tristeza que no he sentido nunca.  </strong>Muchos días temía que llegara la tarde: era como un reloj.<strong> Pasaban las 6 y me hundía en la pena</strong>: pensaba en la fugacidad de la vida, en la inminencia de la muerte, en la gran responsabilidad que recaía sobre mi como madre, en la fragilidad de mi bebé, en la inseguridad de nuestras relaciones, en el miedo a perder a mis seres queridos&#8230;Básicamente, <strong>todos mis miedos</strong>, mi sombra, mis temores, salieron a la luz. Y <strong>también recordaba mi parto</strong>, las palabras de la matrona que me atendió, su brusquedad, su falta de tacto, mi vulnerabilidad y la de cientos de mujeres. Me daba rabia y pena el dolor y maltrato hacia mi madre, mis abuelas y todas las mujeres de mi vida. Y no había quien me consolara durante al menos dos horas.</p>
<p>Podéis imaginar cómo me sentía de sentirme así (qué útiles los juegos de palabras). Sobre todo si mi bebé estaba despierto. Me entristecía muchísimo más mirarle y no sentirme contenta en ese momento, como se esperaba de mí. Después de un mes y a medida que la vida empezó a estabilizarse y el recuerdo de mi parto a desvanecerse, cada día lloraba un poco menos hasta que al final no lloré más. Pero <strong>tardé mucho en sentirme otra vez yo, en sentir</strong> felicidad, y ahora, echando la vista atrás y habiendo cumplido mi peque ya 4 años, puedo asegurar que tenía <a href="https://clubdemalasmadres.com/la-depresion-postparto/">una depresión postparto</a> de caballo que nadie supo diagnosticar, porque ni si quiera yo me imaginaba que eso pudiera pasar.</p>
<p>Meses después, me encontré con <a href="http://www.mscbs.gob.es/organizacion/sns/planCalidadSNS/pdf/equidad/estresPostraumatico.pdf">este documento</a> y lo entendí todo. Yo, como probablemente tú también, he <strong>sufrido síndrome de estrés postraumático como secuela obstétrica</strong>. Si prefieres un resumen del estudio y saber si tú también has padecido esté trastorno,<a href="https://www.elpartoesnuestro.es/informacion/posparto/que-es-el-trastorno-de-estres-postraumatico"> puedes leer esto</a> y responder a las preguntas que se hacen. ¿Cuántas mujeres han pasado y pasarán por esto sin nisiquiera saberlo?</p>
<p><strong>Mi segundo parto fue bastante mejor, y en cierta medida sanador.</strong> Aún así, <strong>pasé los dos o tres primeros meses muy, muy deprimida</strong>. No lloré, porque no me daba la vida. Pero estaba verdaderamente desganada.  No le veía el sentido a la vida. Estaba agotada, con otro bebé grande que cuidar, y sin dormir prácticamente nada porque mi segundo hijo lloraba día y noche (a pesar de la teta, a pesar del porteo, a pesar de todo). Tenía el apoyo de mi pareja, aunque él nunca me entendió verdaderamente. Un día me abrí y le expliqué cómo me sentía hacia mi bebé recién nacido (que era, en parte la razón por la que no dormía más de 40 minutos seguidos). Él reaccionó muy negativamente y me quedé sin mi mayor apoyo en ese momento. Gracias a que busque a una excelente psicóloga perinatal (con la ayuda financiera de mi padre, al que agradeceré infinitamente haberme apoyado en ese momento), salí del hoyo en muy poco tiempo.</p>
<h2>Expectativas del parto</h2>
<p>El punto anterior y este tienen mucha relación. Muchas de nosotras pasamos 9 meses imaginando cómo será ese momento, acudiendo a clases de preparación, leyendo y escuchando relatos de otras madres y casi siempre <strong>nos vamos forjando una idea de cómo será nuestro parto</strong>. Se juntan los deseos con los miedos, las ganas de que sea de una forma específica con el temor de que no suceda así. Y llega el día y a veces todo es igual o mejor de lo imaginado, y otras (muchas otras) no tiene nada que ver: puede ser simplemente diferente a lo esperado, o puede haber ciertas complicaciones o situaciones que nos dejen un recuerdo amargo o hasta traumático de ese día. No en vano, hay ciertas autoras que equiparan el día del parto con el día  de nuestra muerte. <strong>Es inminente, es incontrolable, es inaplazable. </strong></p>
<p>Si tu caso es parecido al mío, y tu parto finalmente no fue cómo deseabas, es posible que esto pueda afectar a tu ánimo. Obviamente, todo depende de cada persona y de cómo nos afectan ciertas situaciones.</p>
<p><img decoding="async" class="alignnone wp-image-2332 size-large" src="https://www.kualabiru.com/wp-content/uploads/2022/12/ben-blennerhassett-L7JGC_bgWyU-unsplash-1024x576.jpg" alt="Depresión postparto tristeza" width="1024" height="576" srcset="https://www.kualabiru.com/wp-content/uploads/2022/12/ben-blennerhassett-L7JGC_bgWyU-unsplash-1024x576.jpg 1024w, https://www.kualabiru.com/wp-content/uploads/2022/12/ben-blennerhassett-L7JGC_bgWyU-unsplash-300x169.jpg 300w, https://www.kualabiru.com/wp-content/uploads/2022/12/ben-blennerhassett-L7JGC_bgWyU-unsplash-768x432.jpg 768w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></p>
<h2>Expectativas de la maternidad</h2>
<p>Si es tu primer hijo, esto aplica todavía más. Con el segundo a mi también me pasó un poco: creía que todo iba a ser más sencillo de lo que fue, quizá por esperanza, quizá porque verdaderamente se me había olvidado lo que era<strong> tener a un recién nacido dependiente de ti todo el día, toda la noche, toda la semana y de forma indefinida</strong>. En nuestra sociedad, estamos poco acostumbradas a la maternidad. Cada vez menos gente tiene hijos, la que los tiene suele usar las guarderías y se ven pocos niños en la calle durante el horario laboral. Si hay alguno, muchas veces está acompañado de sus abuelos.</p>
<p>Si a eso le sumamos las series de TV, las referencias de personas famosas o adineradas, y lo poco (o mucho) que pueden haber compartido con nosotras sus experiencias nuestras madres o mujeres cercanas, se crea un ideario lejos de la realidad que según tienes a tu bebé en los brazos se evapora.</p>
<p>Hay momentos preciosos, claro. Hay cosas increíbles. Pero es innegable que <strong>la maternidad es dura, es agotadora</strong>, es disponibilidad casi absoluta, es renuncia, es aceptación, es invisibilidad, es única. Y todo esto <strong>puede hacerte sentir perdida, triste, desanimada</strong>. Y es nomal.</p>
<h2>Cansancio y sueño</h2>
<p>Súmale, a todo lo anterior, <strong>el cansancio inverosímil e inexplicable después de un embarazo y un parto y noches de poco dormir</strong>. Yo misma creía que haciendo colecho este último punto estaba resuelto. Nada más lejos de la realidad. Sí, por supuesto que existen bebés que duermen varias horas del tirón. Yo solo conozco un caso. Y cuánto me alegaba por ella, cuando esa mamá me preguntaba si era normal, si debía despertarla. Todas las madres alrededor, casi al unísono, le decíamos: ¡¡ni se te ocurra!! ¡¡Disfruta mientras dure!!</p>
<p>DIciéndolo claro: tus noches nunca vuelven a ser como antes (al menos durante los primeros meses/años de maternidad): tomas infinitas, despertares, cacas nocturas, pises, pijamas que se mojan, preocupaciones, mocos, toses, dientes, fiebres&#8230;<strong>En mi caso esto es lo que más ha afectado (y afecta) mi ánimo</strong>. Hay veces que no sé si he dormido más de 1 hora seguida en algún momento de la noche. Y te levantas cansada, con necesidad de más horas de sueño, pero con un ser que necesita de ti. Así que la vida sigue, y tú como puedes con ella. ¿Lo positivo? Llega un momento, cerca de los 3 años, en los que se va viendo la luz al final del tunel. Y es verdad lo que dicen (ahora afirmo en retrospectiva): los días pasan lentos y los años muy rápido.</p>
<h2>Cómo superar la tristeza</h2>
<p>Llegó un momento en el que la tristeza dio paso a la aceptación, a la vuelta paulatina de la normalidad. A periodos de alegría cada vez más frecuentes. Con mi primer hijo, <strong>tardé cerca de un año y medio en empezar a sentirme como antes de ser madre</strong>. Con mi segundo, cuatro meses después del parto ya había superado la tristeza, gracias, principalmente, a la ayuda de una psicóloga especializada.</p>
<p>Otras cosas que me ayudaron fueron <a href="https://www.kualabiru.com/un-ano-despues-mi-parto-en-el-hospital-rey-juan-carlos/">escribir sobre mis partos, </a>compartir con otras madres y acudir a grupos de crianza e intentar entender qué podía aprender de cada situación.</p>
<p>Si te sientes triste después de tener un hijo, debes saber, ante todo, que <strong>no estás sola</strong>. Somos muchas las que hemos pasado por ello, y seguro que varias madres que te rodean se han sentido o se sienten así. La Asociación el Parto es Nuestro da una serie de tips para buscar una solución, que <a href="https://www.elpartoesnuestro.es/informacion/posparto/como-superar-el-parto-que-no-esperabas">puedes consultar aquí. </a></p>
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		<title>Mi parto soñado con el equipo One to One en HM Nuevo Belén</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Patricia O'Brien]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 19 Sep 2020 14:43:23 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Maternidad]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>El 28 de mayo de 2020 a las 18:16 nacía mi pequeño Patrick en el agua. Tenía pendiente escribir mi relato, pero siendo madre de dos el tiempo escasea. Si me seguís hace tiempo, sabéis que el parto de Ollie fue muy traumático y me costó mucho superar la depresión postparto que sufrí. Sobre todo [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://www.kualabiru.com/mi-parto-sonado-con-el-equipo-one-to-one-en-hm-nuevo-belen/">Mi parto soñado con el equipo One to One en HM Nuevo Belén</a> se publicó primero en <a href="https://www.kualabiru.com">Kualabiru</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>El 28 de mayo de 2020 a las 18:16 nacía mi pequeño Patrick en el agua. Tenía pendiente escribir mi relato, pero siendo madre de dos el tiempo escasea. Si me seguís hace tiempo, sabéis que <a href="https://www.kualabiru.com/mi-parto-maltratado-en-un-hospital-que-respeta/">el parto de Ollie fue muy traumático</a> y me costó mucho superar la depresión postparto que sufrí. Sobre todo porque no sabía que la tristeza, la amargura y la melancolía que sentí durante su primer año de vida eran eso, una depresión no diagnosticada por haber sufrido violencia obstétrica en uno de los momentos más importantes de mi vida.</p>
<p>Así que según me quedé embarazada, super que esta vez no iba a permitir que me acompañara nadie que no hubiera conocido de antemano y que compartiera<a href="https://saludmentalperinatal.es/wp-content/uploads/2017/03/El-nacimiento-de-los-mam%C3%ADferos-humanos.pdf"> la misma filosofía del nacimiento que yo</a>. Quería respeto absoluto tanto hacia mí como hacia mi bebé, a pesar de que pudiera complicarse, a pesar de que hubiera que hacer algún tipo de intervención.</p>
<p>Aunque mi primera opción era parir en casa, finalmente no pudo ser porque en Madrid no hay equipos de matronas que los atiendan a día de hoy (desgraciadamente, y como reflejo de <a href="http://comadronaenlaola.com/unidades-de-parto-conducidas-por-matronas-casas-de-partos-modelo-de-reino-unido">lo atrasados que estamos en España</a> en ese aspecto). Así que me informé y finalmente decidí que me acompañara<a href="https://anasuarez-ginecologia.es/equipo-ana-suarez/"> el equipo One to One de la ginecóloga Ana Suárez</a> en el Hospital HM Nuevo Belén en Madrid.</p>
<div id="attachment_1686" style="width: 1010px" class="wp-caption aligncenter"><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-1686" class="wp-image-1686" src="https://www.kualabiru.com/wp-content/uploads/2020/09/unidad-parto-natural.jpg" alt="Unidad parto natural" width="1000" height="594" srcset="https://www.kualabiru.com/wp-content/uploads/2020/09/unidad-parto-natural.jpg 620w, https://www.kualabiru.com/wp-content/uploads/2020/09/unidad-parto-natural-300x178.jpg 300w" sizes="auto, (max-width: 1000px) 100vw, 1000px" /><p id="caption-attachment-1686" class="wp-caption-text">Sala Morada de Parto Natural en el HM Nuevo Belén</p></div>
<p>Pasé todo el embarazo con miedo a que se complicara el parto como me pasó con Ollie, preocupada de que se adelantara, se atrasara, tuvieran que inducirme&#8230;En fin, todos esos miedos que nos pasan por la cabeza a una gran parte de las embarazadas. Pero por otro lado tenía la tranquilidad de que, aunque las cosas no fueran como a mi me gustaría, por lo menos estaría rodeada de gente que cree en el respeto a la madre, al bebé y al proceso que ambos viven.</p>
<p>Pasé varias semanas con contracciones de pródromos, todos los días me iba a la cama pensando que esa sería la noche. Pero al cabo de unas horas las contracciones paraban y todo vuelta a la normalidad. El día antes de cumplir las 40 semanas, me notaba muy pesada y tenía también bastantes contracciones leves. Sentía que quedaba poco. Sin embargo, por la noche todo paró y no volví a sentir nada diferente hasta las 8 de la mañana.</p>
<p>Una contracción diferente me despertó, ya no se ponía la tripa dura entera, era un dolor más localizado en la zona baja y muy parecido al de la regla. No le di importancia, y me levanté, ayudé a Ollie a prepararse, hice la cama y el desayuno. Seguían las contracciones (por la mañana nunca solía tener) y alguna era lo suficientemente dolorosa para que tuviera que cerrar los ojos un rato. Llamé a mi madre después de desayunar porque me habían dado varias, y quería ver qué opinaba ella y que se prepara en caso de que nos tuviéramos que ir para quedarse con Ollie.</p>
<p>Mi madre estaba en la montaña y me dijo que llamara a las matronas enseguida, que me estaba poniendo de parto seguro. La verdad es que llamé por su insistencia, porque yo estaba muy bien y no quería dar una falsa alarma. Hablé con Marina sobre las 10 y me dijo que fuera al hospital. Al ser un segundo y vivir lejos (a 45 minutos en coche), era mejor no esperar a que fuera tarde. Así que cogimos nuestras cosas y nos fuimos rumbo al Hospital.</p>
<p>Durante el camino las contracciones seguían igual, cada 6 o 7 minutos y bastante dolorosas. Yo iba casi convencida de que Marina me diría que todavía no era el momento después de explorarme. Llegamos allí a las 11 y me puso monitores. Me hizo un tacto y solo estaba de 2 cm. Me pidió que fuéramos a dar un paseo a ver si la dinámica seguía o si se estancaba, y que volviéramos en 2 horas. Así hicimos, y estuvimos dando vueltas alrededor del hospital, sin ir muy lejos porque las contracciones eran fuertes y cada vez que me daba una tenía que pararme, agacharme y cerrar los ojos. Sobre las 12 le dije a mi pareja que eran muy intensas, que necesitaba ir al baño y que preguntara a Marina si podía verme.</p>
<p>Marina nos recibió antes de lo esperado y me preguntó si quería seguir caminando un rato o ingresar. Le dije que no me veía con fuerzas de seguir andando y que me molestaba mucho el ruido de los coches. Sobre la 1:30 entramos en la Unidad de Parto Natural. Me desnudé entera, me lo pedía el cuerpo. Marina bajó las persianas y yo me subí a la cama en cuadrupedia. Era la única manera de llevar las contracciones más o menos bien. Me sentía mareada y vomité.</p>
<p>Así estuve un rato (a saber cuánto), y preguntándome cuánto podría quedar porque tenía mucho dolor y mucho sueño a la vez. Pedí entrar en la ducha y ahí estuve un rato sentada en un taburete con el agua en la tripa. Estaba sudando y me encontraba bastante mal. Salí, me senté en el váter y pude llevar mejor el dolor en esa posición. Pedí a mi marido que llamara a Marina (ella nos dejó solos casi todo el rato) y le pregunté qué hora era para saber si podía explorarme otra vez. Habían pasado 4 horas desde el primer tacto así que accedió a hacerme otro. Yo necesitaba saber que había avanzado algo desde los 2cm con los que llegué para afrontar la situación mejor. Y menos mal que así fue, eran las 3 de la tarde y estaba de 8cm. Me alegré y solo pensaba que ya quedaba menos, que en poco tiempo Patrick estaría en mi brazos y que ese dolor desaparecería.</p>
<p>Sinceramente, el dolor era mucho más intenso de lo que yo esperaba. Con Ollie fueron muchísimas horas de contracciones con oxitocina y creo que me dolían menos que en este segundo parto. Pedí entrar en la bañera y después de un rato dentro Marina me ofreció Entonox (le dije que me estaba muriendo, que no podía más). Le dije que sí pero no era capaz de inhalar hondo, respiraba rápido y así no salía el gas. Me agobiaba perder la dinámica de mi respiración. Aunque se recomiende respirar hondo, mi cuerpo me pedía hacerlo rápido y superficial y así parecía dolerme menos.</p>
<p>Ya en la bañera no sabía cómo ponerme: me dolía muchísimo la zona de las lumbares y del ano. La bolsa seguía intacta y Marina me preguntaba si no tenía ganas de empujar. Vomité no sé cuántas veces, porque seguí bebiendo algo de agua por consejo de Marina y me sentaba fatal cualquier cosa en el estómago. Yo notaba que no había progreso, que el dolor era muy intenso pero la cabeza no terminaba de bajar. La bolsa se rompió dentro del agua y yo no noté nada, me lo comentó Marina.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone size-large wp-image-1689" src="https://www.kualabiru.com/wp-content/uploads/2020/09/Parto-NB-Banera-1024x682.jpg" alt="" width="1024" height="682" srcset="https://www.kualabiru.com/wp-content/uploads/2020/09/Parto-NB-Banera-1024x682.jpg 1024w, https://www.kualabiru.com/wp-content/uploads/2020/09/Parto-NB-Banera-300x200.jpg 300w, https://www.kualabiru.com/wp-content/uploads/2020/09/Parto-NB-Banera-768x512.jpg 768w, https://www.kualabiru.com/wp-content/uploads/2020/09/Parto-NB-Banera-1536x1024.jpg 1536w, https://www.kualabiru.com/wp-content/uploads/2020/09/Parto-NB-Banera-1080x720.jpg 1080w, https://www.kualabiru.com/wp-content/uploads/2020/09/Parto-NB-Banera.jpg 2000w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></p>
<p>Marina me pidió que empujara, que lo intentara, yo no tenía ganas, solo quería apagar dolor, que acabara ya, que naciera y sentir alivio. Empecé a empujar a pesar de no tener ganas completamente, eran cerca de las 4 de la tarde según mi marido. Empujé con todas mis fuerzas, sentía que no tendría fuerza para empujar más, estaba usando literalmente toda mi energía en cada empujón y no daba resultados. Al no haber progreso, Marina me propuso ver si una parte de la bolsa estaba haciendo de almohada y estaba ralentizando el proceso. yo sentía la necesidad de explorarme y sacar parte de la bolsa y tejidos que había en la vagina, algo me estaba molestando.Rompió lo que quedaba y ahí empezó todo a cobrar más sentido.</p>
<p>Seguí empujando y me pidió que lo hiciera en apnea. La cabeza asomaba pero no llegaba a coronar, volvía hacia adentro. Yo estaba de cuclillas en la bañera, agarrándome de los laterales, mi marido me echaba agua fría por encima. Por fin noté el temido anillo de fuego, y sí: escuece, tira, ví las estrellas. Grité desde lo más profundo de mi ser. Nunca había gritado así, era más un rugido interno que algo hacia el exterior.</p>
<p>Una vez que la cabeza estaba fuera, esperando a la siguiente contracción, Patrick empezó a moverse dentro y yo grité que parara, era demasiado intenso. Había un espejo donde poder ver la salida pero yo era incapaz de mirar y desconcentrarme. Finalmente con la siguiente contracción salió todo el cuerpo y lo pusieron sobre mi. Eran las 18:16 de la tarde y yo estaba exhausta. Venía con un par de vueltas de cordón (una en el cuello y otra alrededor del cuerpo) y según me contó Marina al salir hizo caca. Tardó unos segundos en respirar, la pediatra intentó que lo hiciera sobre mi cuerpo en la bañera masajeándole el pecho enérgicamente, pero tuvieron que llevarlo a la cunita para intentar reanimarlo. Yo solo decía: respira, respira, respira.</p>
<p>Agradezco mucho la calma que ellas me transmitieron en todo momento, diciendo que seguro en el paseo desde la bañera la cunita respiraría. Seguramente ellas están muy acostumbradas a este tipo de situaciones, para mi era una pesadilla que ya me había pasado con Ollie. Por suerte, al cabo de pocos segundos y ya de camino a la cunita, le escuché llorar y solo podía agradecer que así fuera.</p>
<p>Volvió junto a mi rápidamente, salí de la bañera como pude y me tumbé en la cama. Estaba verdaderamente exhausta, no sentía las piernas, ese paseo tan corto me parecía prácticamente imposible. Patrick no dejaba de llorar, y así estuvo literalmente dos horas después de nacer: llorando sin parar. No quería el pecho, solo lloraba y lloraba. Agradezco no haber sido primeriza porque mantuve la calma y pensé que antes o después dejaría de llorar. Ahora ya sé por qué lloraba y por qué siguió llorando semanas después, muy a menudo de noche y de día. Pero ese es otro tema que contaré en otro post más adelante cuando me de la vida.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone size-large wp-image-1690" src="https://www.kualabiru.com/wp-content/uploads/2020/09/Parto-NB-1024x682.jpg" alt="" width="1024" height="682" srcset="https://www.kualabiru.com/wp-content/uploads/2020/09/Parto-NB-1024x682.jpg 1024w, https://www.kualabiru.com/wp-content/uploads/2020/09/Parto-NB-300x200.jpg 300w, https://www.kualabiru.com/wp-content/uploads/2020/09/Parto-NB-768x512.jpg 768w, https://www.kualabiru.com/wp-content/uploads/2020/09/Parto-NB-1536x1024.jpg 1536w, https://www.kualabiru.com/wp-content/uploads/2020/09/Parto-NB-1080x720.jpg 1080w, https://www.kualabiru.com/wp-content/uploads/2020/09/Parto-NB.jpg 2000w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></p>
<p>En cuanto a la placenta, fue un alumbramiento activo y sin medicación, como deseaba. De hecho, esa es otra de las razones por las que elegí a este equipo y no a otros. Tardé muy poco en alumbrarla, sinceramente no sé cuánto, pero creo que menos de 10 minutos. De nuevo deseaba que fuera rápido, me seguían doliendo mucho las contracciones y una vez salió sentí que efectivamente había terminado el parto. Sentí un gran alivio y agradecimiento. Pudimos verla, <a href="https://mibebeyyo.elmundo.es/parto/despues-del-parto/rituales-placenta">imprimirla,</a>llevárnosla a casa y finalmente la enterramos debajo de un árbol precioso. Nuestra intención era plantar algo con ella, pero por falta de tiempo no pudo ser. Aún así, <a href="https://www.instagram.com/p/CBLOs7oqgZM/">fue un momento que nunca olvidaré</a> y que también sacó la espinita que tenía de mi anterior alumbramiento: no pude verla, y mucho menos llevármela conmigo.</p>
<p>Hasta aquí mi experiencia con el Equipo One to One de Ana Suárez. A día de hoy, repetiría sin dudarlo. Y aunque ciertos matices no fueron como esperaba, les doy una nota de 10 deseando que cada vez más hospitales y profesionales se parezcan a su forma de hacer. Muchas gracias a todas por todo, por haberme acompañado y hacerme sentir capaz, fuerte, invencible. Por haberme permitido tener mi parto soñado. Millones de gracias de todo corazón.</p>
<p>La entrada <a href="https://www.kualabiru.com/mi-parto-sonado-con-el-equipo-one-to-one-en-hm-nuevo-belen/">Mi parto soñado con el equipo One to One en HM Nuevo Belén</a> se publicó primero en <a href="https://www.kualabiru.com">Kualabiru</a>.</p>
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		<title>Un año después: Mi parto en el Hospital Rey Juan Carlos</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Patricia O'Brien]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 20 Feb 2019 22:29:02 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[inicio]]></category>
		<category><![CDATA[Maternidad]]></category>
		<category><![CDATA[Parto y postparto]]></category>
		<category><![CDATA[inducción]]></category>
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		<category><![CDATA[parir]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Hoy no es un día cualquiera. Y tampoco es un post cualquiera. No hay fotos, ni negritas. Os escribo desde el corazón y sin más intención que desahogarme, hacer algo que tenía pendiente, curar mis heridas. Hace un año, a estas horas estaba tumbada y conectada a un monitor que iba registrando los latidos de [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://www.kualabiru.com/un-ano-despues-mi-parto-en-el-hospital-rey-juan-carlos/">Un año después: Mi parto en el Hospital Rey Juan Carlos</a> se publicó primero en <a href="https://www.kualabiru.com">Kualabiru</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>Hoy no es un día cualquiera. Y tampoco es un post cualquiera. No hay fotos, ni negritas. Os escribo desde el corazón y sin más intención que desahogarme, hacer algo que tenía pendiente, curar mis heridas. Hace un año, a estas horas estaba tumbada y conectada a un monitor que iba registrando los latidos de mi bebé y las contracciones. Llevábamos varias horas de bolsa rota y nos estaban monitorizando.</p>
<p>Habíamos roto aguas ese mismo día de madrugada y decidimos esperar a ver si el parto se desencadenaba solo. Las aguas estaban limpias, así que no había tanta urgencia. Tenía contracciones bastante intensas y regulares. El protocolo en el Hospital Rey Juan Carlos es esperar 12 horas después de la rotura de membranas, aunque en otros hospitales españoles es mucho menos, pero en Europa dan más margen (48 horas en Inglaterra, por ejemplo). Nosotros nos dimos más margen porque queríamos evitar una inducción.</p>
<p>Ingresamos en el hospital sobre las 18 horas, y estuvimos en monitores hasta pasadas las 11 de la noche. Ya me habían hecho un tacto para comprobar la dilatación (0 cm) y se habían cerciorado de que no había sangrado ni meconio. Y ahí estuvimos, las horas muertas, enchufados a esa máquina, perdiendo la oportunidad de movernos para hacer que el parto se produjera. Llamamos varias veces a las enfermeras para ver qué pasaba, pero había poco personal y mucha parturienta (había, literalmente, chicas en el pasillo esperando entrar al paritorio).</p>
<p>Algo antes de las 12 nos subieron a planta. Por fin había quedado una habitación libre. Me dijeron que esperaban que por la mañana la dilatación fuera mayor y el parto ya hubiera empezado por si solo. Mis contracciones seguían, hasta el punto de que por la noche me despertaba cada poco tiempo cada vez que tenía una. Entre eso y los nervios, casi no pegué ojo. Por suerte, la enfermera de turno era un verdadero encanto y nos tranquilizó y nos atendió con mucho cariño.</p>
<p>A las 7 de la mañana nos bajaron para otro tacto, y mi sorpresa fue cuando me dijeron que no había dilatado nada en toda la noche. Yo no me lo podía creer, las contracciones eran soportables pero muy intensas y no habían parado. Así que ahí empezó la pesadilla. Primero me pidieron las pruebas del Estreptococo, que no tenía. Así que desde ese minuto empezaron a hablar de la necesidad de poner antibiótico (<a href="https://www.laiacasadevall.com/2017/11/29/prevencion-de-la-aparicion-temprana-del-estreptococo-del-grupo-b/">no es obligatorio ni recomendable en ciertos casos)</a> y otros protocolos. Me negué y me pusieron muy mala cara.</p>
<p>Después me confirmaron mis sospechas: iban a inducir con oxitocina porque ya habían pasado 12 horas de cortesía. Así que mi sueño de parto natural, sin vía, en el agua si era posible y en movimiento se acabó aquí. Fuimos a paritorio y yo me puse a llorar como me pondría ahora mismo al recordarlo. La matrona que me atendió en este momento me dio ánimos y fue muy respetuosa. Me colocó la vía de forma que no la viera mucho (en el antebrazo, tapada con esparadrapo), porque tengo fobia a las agujas. Le pedí que me animara a no hacer uso de la epidural más adelante, mi intención era dar a luz sin ella.</p>
<p>Y así fueron pasando las horas, yo enganchada a los cables, intentando no mirarlos, bailando con la música, concentrada en mi cuerpo&#8230;Al cabo de un rato la misma matrona me pidió permiso para subir la oxitocina, y no me importaba, las contracciones eran mucho más suaves así que de forma natural. Así que fue aumentando y las contracciones cada vez dolían más. Pero no me importaba, porque pensaba que cada una me acercaba más a mi bebé. Dentro de las limitaciones de tener un cuentagotas y un pie metálico unido a tu piel, me movía, me ponía de cuclillas, encima de la cama&#8230;Pedí la pelota de pilates y también la silla de partos, y así se iba haciendo más llevadero.</p>
<p>No gritaba, no decía nada, solo estaba respirando conmigo misma, mientras pensaba en la siguiente contracción e intentaba descansar entre ellas. Mi pareja estaba al margen, en ese momento el dolor me hacía querer estar sola, aunque poco a poco me iban fallando las piernas y sentía mucho dolor de espalda. Le pedí ayuda para sujetarme por detrás, la mejor forma de pasar el dolor era de cuclillas pero las piernas ya no aguantaban el peso.</p>
<p>La misma matrona me hizo otro tacto, me dijo que había dilatado algo más y me pidió permiso para romper una parte de la bolsa que había quedado en el cuello del útero y que probablemente estaba haciendo que todo fuera más despacio. Así lo hizo.</p>
<p>De vez en cuando entraba para pedirme que me tumbara (muy respetuosamente) en la camilla. Se estaban perdiendo las señales del monitor inalámbrico y no había suficiente personal para comprobar si era sufrimiento fetal o fallo del aparato. Esto fue de las cosas más molestas de mi parto y que peor recuerdo. El monitor se desconectaba cuando venían las contracciones y me movía, así que tenía que estar casi inmóvil en un momento asi para que no se fuera la señal. Era absurdo y totalmente contraproducente. Por si fuera poco, el sonido estaba activado y yo lo escuchaba pitar cada vez que había algo raro. Así que os podéis imaginar que no estaba muy tranquila y relajada en esta situación, con lo importante que es eso para dilatar.</p>
<p>A partir de este momento entró en acción la matrona maltratadora, y toda mi ilusión y la poca fuerza que me quedaba fue cayendo en picado. Podéis leer <a href="https://www.kualabiru.com/mi-parto-maltratado-en-un-hospital-que-respeta/">más detalles de ella y su maltrato aquí.</a> Básicamente, la cosa no avanzaba, la dilatación no era adecuada (con resoplido incluido), el bebé sufría y yo no debía moverme más. Me inmovilizaron en la cama, me hicieron tactos sin esperar a que pasaran las contracciones y me metieron miedo. Así que todo se estancó, el sufrimiento fetal iba en aumento a la par que mi dolor tumbada en la camilla, y yo, sin ser personal médico, pensando cómo nadie se daba cuenta de que esto no era normal y de que la única forma de mejorarlo era dejándome moverme y cambiando el maldito cinturón que no funcionaba. Finalmente, optaron por <a href="https://www.elpartoesnuestro.es/informacion/parto/monitorizacion-extint-discontinua-etc">monitorizar al bebé de forma interna</a>, poniendo un catéter en su cabeza. De nuevo, pánico y tristeza.</p>
<p>Pero parir en un hospital tiene sus pros (seguridad en caso de emergencia) y sus contras (todo lo demás), y esto era uno de los inconvenientes. Así que a las 10 de la noche, 12 horas después de la inducción, pedí a la matrona inicial que me pusieran la epidural, porque era eso o desmayarme tumbada con oxitocina en vena. Tardaron muy poco en gestionarlo, firmé el papel sin leerlo, me senté como pude, me tragué mi miedo (<a href="https://www.laiacasadevall.com/2018/01/31/riesgos-de-la-epidural-en-el-parto/">la epidural puede complicar mucho un parto)</a> y me dispuse a soltar y que pasara lo que tuviera que pasar.</p>
<p>Llegados a ese punto ya solo pensaba en que si mi bebé estaba sufriendo, lo mejor sería sacarlo cuanto antes. Las ginecólogas que me habían metido miedo con el antibiótico vinieron a hablarme de la prueba del PH en sangre de mi bebé, para saber si había o no riesgo y saber si se podía esperar más. Un Ph 7,24 indica sufrimiento fetal moderado; grave es igual o por debajo de 7,21.Hicieron la prueba y por suerte, el PH era el correcto y se me daba algo más de margen. Intenté relajarme, pero no dejaba de temblar, era algo incontrolable y tiempo después supe que <a href="https://www.bebesymas.com/postparto/una-molestia-del-postparto-de-la-que-nadie-te-avisa-temblores-tras-dar-a-luz">es un efecto secundario de la epidural. </a>Acabaron poniéndome oxigeno, y yo vomitando e intentando ver una serie en el Ipad para dejar de temblar (pensaba que era por miedo).</p>
<p>Después de tantas horas, pude agarrar la mano de mi pareja, pudimos hablar, me empecé a relajar. A las dos horas le dije que sentía ganas de empujar, aunque me parecía extraño porque hasta entonces no había dilatado más de 4 cm. La siguiente matrona de turno me confirmó que ya estaba de 9 cm y que quedaba poco. Se marchó y al poco rato pedí a mi pareja que la volviera a llamar, las ganas de empujar podían conmigo.</p>
<p>Yo seguía tumbada boca arriba, y a pesar de que lo pedí, no se me permitió incorporarme un poco. La matrona que me atendía era bastante joven, y no sabía explicar bien las cosas, Me decía que en cada contracción (yo las sentía) empujara y soltara. Y menos mal que no le hice caso. A los dos intentos empezó a poner cara rara y decir que la cosa no iba muy bien, que el bebé volvía a meterse hacia dentro. En ese momento, por suerte, me escuché; y en vez de empujar y soltar, empujé y mantuve la fuerza, básicamente como cuando vamos al baño.</p>
<p>Ella no esperaba que fuera a ir todo tan rápido y llamó corriendo a las compañeras para que nos asistieran. En 5 o 6 empujones Ollie nació, yo sabía parir, no hacía falta que ella lo dirijiera. Mi pareja miraba, ayudaba, e incluso hizo un par de fotos cuando la cabeza ya estaba fuera. Pusieron a Ollie sobre mi pecho, que tenía los ojos cerrados e intentaba respirar. Yo lloré al sentirlo, húmedo y resbaladizo. Por primera vez en mi vida las lágrimas salían con fuerza de felicidad..</p>
<p>Por razones que aún desconozco lo llevaron a la cuna de rehabilitación y cortaron el cordón inmediatamente (en mi plan de parto pedía explicitamente que <a href="https://www.elpartoesnuestro.es/informacion/6-el-cordon-umbilical">se esperara a que dejara de latir</a>). En unos segundos Ollie estaba llorando, le pusieron un gorro y me lo devolvieron. Lo puse en mi pecho y así estuvimos dos días seguidos, piel con piel. Tenía un olor dulzón y los ojos gigantes, muy abiertos. Era la cosa más bonita que había visto nunca.</p>
<p>Las matronas que nos atendieron posteriormente, aunque eran de lo más agradable, no me ayudaron con la lactancia de la forma que yo esperaba. Me habría encatado que Ollie trepara hasta mi pecho, pero en ese momento yo no conocía esa posibilidad. Una de ellas básicamente cogío mi pecho y lo introdujo en la boca de Ollie, que no parecía nada interesado en ese momento (hacía menos de 30 minutos que había nacido). Tampoco me habló de la posición biológica. Y es una lástima.</p>
<p>Ollie nació a la 01:49 de la mañana y debimos ir a dormir sobre las 4. Estábamos todos cansados y con muchas horas de sueño que recuperar. Y así seguimos, un año después, cansados y con el saldo de sueño en negativo.</p>
<p>¿Y un año después, qué pienso de todo esto?</p>
<p>Pienso que todo fue como tenía que ser, que mi parto me enseñó mucho a confiar más en mi y tener todavía más claro que el siguiente será en casa. Si volviera atrás y sabiendo lo que sé hoy, antes de ir al hospital habría probado a <a href="https://iboneolza.org/2017/01/04/amniofagia-induccion-natural-del-parto/">beber mi propio líquido amniótico</a> como inducción natural, así como <a href="https://www.forocrianzanatural.com/aceite-de-ricino-para-inducir-parto_topic173962.html">el aceite de ricino</a> e incluso <a href="https://www.laiacasadevall.com/2017/12/15/maniobra-de-hamilton/">la maniobra de Hamilton</a>. Habría caminado más y habría esperado más horas a que se iniciara el parto espontáneamente. Si el miedo o la preocupación me hubiera invidado, me habría negado a la inducción rutinaria y habría pedido <a href="http://www.federacion-matronas.org/wp-content/uploads/2018/01/vol7n412-16.pdf">manejo espectante</a> (esperar a que se desencadene naturalmente con controles intermitentes).</p>
<p>Pero el caso es que no podemos cambiar el pasado, y de todo se aprende en esta vida. Si has pasado por algo parecido o estás cerca de dar a luz, te mando todo mi ánimo: tú puedes con esto y más.</p>
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		<title>Mi parto maltratado en un hospital que respeta: Hospital Rey Juan Carlos de Móstoles</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Patricia O'Brien]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 23 Oct 2018 14:31:02 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Parto y postparto]]></category>
		<category><![CDATA[hospital]]></category>
		<category><![CDATA[parto]]></category>
		<category><![CDATA[postparto]]></category>
		<category><![CDATA[violencia obstétrica]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Si has llegado hasta aquí, probablemente estés buscando información para elegir el hospital donde quieres dar a luz. Eso mismo hice yo durante varios meses. Quería asegurarme de que el lugar donde traería al mundo a mi hijo fuera lo más respetuoso posible. Barajamos parir en casa, pero finalmente decidimos ir al hospital por razones [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://www.kualabiru.com/mi-parto-maltratado-en-un-hospital-que-respeta/">Mi parto maltratado en un hospital que respeta: Hospital Rey Juan Carlos de Móstoles</a> se publicó primero en <a href="https://www.kualabiru.com">Kualabiru</a>.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p>Si has llegado hasta aquí, probablemente estés buscando información para elegir el hospital donde quieres dar a luz. Eso mismo hice yo durante varios meses. <strong>Quería asegurarme de que el lugar donde traería al mundo a mi hijo fuera lo más respetuoso posible.</strong> Barajamos parir en casa, pero finalmente decidimos ir al hospital por razones que contaré en otro post.</p>
<p>Nuestra cultura no facilita el contacto con partos reales, y al final lo que nos queda son relatos de madres o abuelas que a su vez han dado a luz en el hospital. La mayor parte de las historias son tremendas: cesáreas sin razón, fórceps, episiotomia, oxitocina por rutina, obligación de tumbarse&#8230;De hecho, son cosas acabamos viendo normales por ser situaciones tan comunes.</p>
<h2>Por qué elegimos el Hospital Rey Juan Carlos de Móstoles</h2>
<p>Yo tenía claro que quería otro tipo de parto, y por suerte hoy en día la corriente está empezando a cambiar y a humanizarse. Leí varios libros sobre partos preciosos y respetados, donde la mujer y el bebé son los protagonistas. Os recomiendo mucho muchísimo a <a href="https://amzn.to/2NTMsD4">Ina May y este maravilloso libro</a>, o a <a href="https://amzn.to/2NPnp45">la matrona Consuelo Ruiz y sus memorias</a></p>
<p>Nuestro hospital de referencia era Alcorcón, pero finalmente hacia la semana 30 hicimos el traslado de expediente allí. Ya sabéis que si sois residentes en Madrid tenéis <a href="http://www.madrid.org/cs/Satellite?c=CM_Tramite_FA&amp;cid=1142639499137&amp;definicion=Autorizacion+Licencia+Permiso+Carne&amp;language=es&amp;pagename=ComunidadMadrid%2FEstructura&amp;pid=1109265444835&amp;tipoServicio=CM_Tramite_FA">derecho a elegir libremente tanto hospital</a> como centro de salud y médico. El papeleo no es muy complicado aunque si lleva unas horas hacerlo. <strong>Me informé sobre los hospitales que más respetaban en Madrid</strong> (Torrejón de Ardoz y Puerta de Hierro, sobre todo), y tras muchas visitas y mucho pensarlo, decidimos dar a luz en el Hospital Universitario Rey Juan Carlos de Móstoles.</p>
<p>Lo elegimos por varias razones:</p>
<ul>
<li>Cercanía: está literalmente a 5 minutos de casa.</li>
<li>Parto en el agua: tienen una piscina en uno de los paritorios que se puede usar si (OJO) está disponible cuando tú llegas.</li>
<li>Alivio del <a href="http://americanpregnancy.org/es/labor-and-birth/nitrous-oxide-labor/">dolor con óxido nitroso.&nbsp;</a></li>
<li>Posibilidad de usar pelota de pilates y taburete de parto.</li>
<li>No es obligatorio colocar vía si es un parto normal de bajo riesgo y sin medicación.</li>
<li>Permiten comer y beber si lo necesitas y tu idea es dar a luz sin epidural (bajo riesgo)</li>
<li>La matrona que nos enseñó el hospital era encantadora.</li>
</ul>
<p>Tras haber dado a luz ahí, y habiendo tenido una mala experiencia, puedo deciros a grandes rasgos que<strong> las desventajas de ese hospital</strong> son:</p>
<ul>
<li>No es público. O es público »camuflado». Es de gestión privada, y se nota tanto para bien como para mal.</li>
<li>No tienen <a href="https://parto40semanas.com/2016/11/10/epidural-o-walking-epidural/">walking epidural.</a></li>
<li>No tienen liana con anilla.</li>
<li>Sólo hay 6 paritorios.</li>
<li>Están sobre saturados. Esperamos 14 horas en el paritorio a que hubiera una habitación libre en planta.</li>
</ul>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone size-large wp-image-1231" src="https://www.kualabiru.com/wp-content/uploads/2018/10/hurjc-1024x768.jpg" alt="" width="1024" height="768" srcset="https://www.kualabiru.com/wp-content/uploads/2018/10/hurjc.jpg 1024w, https://www.kualabiru.com/wp-content/uploads/2018/10/hurjc-300x225.jpg 300w, https://www.kualabiru.com/wp-content/uploads/2018/10/hurjc-768x576.jpg 768w, https://www.kualabiru.com/wp-content/uploads/2018/10/hurjc-510x382.jpg 510w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></p>
<h2>Nuestro parto en el Hospital Rey Juan Carlos de Móstoles</h2>
<p>Así que llegó el gran día, y allí que fuimos a dar a luz, con todas las esperanzas puestas en un hospital que, supuestamente, respeta a las parturientas. Quizá más adelante escriba un post contando mi parto al detalle. Sinceramente, no me apetece revivirlo completamente ahora mismo. <a href="https://www.kualabiru.com/mi-depresion-postparto-tristeza-y-llanto-despues-de-dar-a-luz/">Aunque ya han pasado 8 meses desde ese día, <strong>todavía siento tristeza, ansiedad e impotencia</strong> cuando pienso en ello.</a></p>
<p>Hoy quiero compartir con vosotras por qué mi parto no fue respetado por tres razones: <strong>denunciar lo sucedido, informar a futuras madres que quieren dar a luz en este u otros hospitales y visibilizar la violencia obstétrica</strong>. Esto último me parece lo más importante. Yo estaba convencida de que en el Hospital Rey Juan Carlos de Móstoles podía pasar cualquier cosa menos ser víctima de violencia obstétrica. Y es necesario que se sepa que eso SÍ pasa, y depende mucho del profesional que te atienda, de sus condiciones laborales y lo saturado que esté.</p>
<h2>Por qué mi parto no fue respetado</h2>
<p>Antes de todo, es necesario aclarar que <strong>mi parto fue una inducción con oxitocina por rotura de bolsa sin dilatación</strong>. Fue un parto duro, muy largo y doloroso. Tenía claro que quería intentar dar a luz sin epidural y así lo hice<strong>. Llevaba un<a href="https://www.elpartoesnuestro.es/recursos/ministerio-de-sanidad-plan-de-parto-y-nacimiento"> Plan de Parto</a> </strong>detallado pero <strong>NADIE lo leyó, consultó ni hizo caso de NADA</strong> de lo que había escrito. Entiendo que en casos como el mío hay que seguir protocolos y rutinas por no ser un parto que ha iniciado normalmente, pero aún así creo que es importante que un hospital que respeta lo tenga en cuenta, al menos para después del expulsivo.</p>
<p>Mi parto no fue respetado porque:</p>
<ul>
<li>Se <strong><a href="https://www.elpartoesnuestro.es/informacion/parto/monitorizacion-extint-discontinua-etc">me monitorizó inalámbricamente</a></strong> y el cinturón se caía y despegaba todo el rato. Esto daba fallos en los monitores porque se perdía la señal. Para evitar que esto pasara, se me obligó a permanecer acostada todo el tiempo. Mientras me dejaron moverme libremente, a pesar de la oxitocina, podía soportar el dolor. Una vez <strong>me obligaron a tumbarme</strong>, todo empeoró. El dolor incrementó y la dilatación quedó estancada. Se empezó a registrar <strong>sufrimiento fetal</strong>, <a href="https://www.elpartoesnuestro.es/informacion/parto/litotomia">algo muy habitual en postura horizontal. </a></li>
<li>Supliqué que me dejaran estar a cuatro patas, era la única forma que podía aguantar las contracciones. Se me negó. Y finalmente <strong>tuve que pedir la epidural</strong> después más de 10 horas con oxitocina.</li>
<li>Debido al punto anterior, fue necesario <strong>colocar un electrodo interno</strong> en el cuero cabelludo de mi bebé. ¿Y si hubieran cambiado las correas que me monitorizaban por otras que no se despegaran cada vez que me movía? Quizás se habría evitado esto y el parto habría sido más llevadero.</li>
<li>La matrona que me atendió gran parte del tiempo, <strong>hacía comentarios descalificadores,</strong> resoplaba al hacerme tactos y me decía que »así no vamos a ningún lugar» (con la escasa dilatación).</li>
<li>Cada vez que entraba y salía del paritorio <strong>daba portazos</strong>.</li>
<li><strong>Aumentó la dosis de oxitocina sin informarme</strong> o pedir mi consentimiento. Creo que es muy necesario avisar de qué está sucediendo, por qué se va a llevar a cabo esa acción y cuáles son las consecuencias (que el dolor va a aumentar, por ejemplo).</li>
<li>Llegados a este punto, me era <strong>imposible preguntar o manifestar mis miedos</strong> o inquietudes porque las respuestas eran secas o con ironía.</li>
<li>Otro punto importante fueron los<strong> tactos vaginales reiterados y realizados por diferentes personas</strong>. Llegué al hospital un martes y di a luz un jueves. Os podéis imaginar cuántas personas ,e hicieron tactos. Mi matrona era una <em>especialista</em>: no podía esperar ni un minuto a que pasara la contracción para hacerlos.</li>
<li>Una vez llegó el momento del expulsivo (seguía tumbada, obviamente ya con epidural),<strong> pedí que incorporaran la cama un poco para estar semi acostada</strong>. <strong><a href="https://www.elpartoesnuestro.es/blog/2011/12/11/tumbada-no">Se me volvió a negar</a>.</strong> Al final acabé haciendo uso de los tiradores para levantarme un poco, y a día de hoy pienso que gracias a eso no tuve ningún desgarro y mi bebé salió en cuestión de 20 minutos. La matrona que me atendía (era otra, del siguiente turno), 5 minutos antes decía que el bebé no parecía salir y que quedaba atascado.</li>
</ul>
<p>Estos puntos resumen muy brevemente el maltrato que recibí durante mi parto. <strong>Mi postparto fue muy duro, rozando la depresión</strong>. Estuve varias semanas llorando y llorando, sin saber qué me pasaba. Hasta después de dos meses no fui capaz de hablar abiertamente sobre el tema y <a href="https://miprimerembarazosite.wordpress.com/2018/04/22/querida-matrona/">escribir sobre ello.</a></p>
<div id="attachment_1228" style="width: 778px" class="wp-caption aligncenter"><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-1228" class="wp-image-1228 size-large" src="https://www.kualabiru.com/wp-content/uploads/2018/10/IMG_3923-768x1024.jpg" alt="" width="768" height="1024"><p id="caption-attachment-1228" class="wp-caption-text">Yo, queriendo dar a luz en el agua y sin epidural, llena de cables, con oxígeno y tumbada. ¡Nada más lejos de mis expectativas!</p></div>
<h2>Qué hacer ante un parto maltratado</h2>
<p><a href="https://miprimerembarazosite.wordpress.com/2018/04/22/querida-matrona/">La carta que escribí a la persona que me atendió </a>llegó lejos, y <a href="https://www.elpartoesnuestro.es/relatos/carta-mi-matrona-del-hospital-rey-juan-carlos">ha sido publicada por El Parto es Nuestro.&nbsp;</a>&nbsp;Me contactó la jefa de matronas del Hospital, acompañada de Esther, la matrona que me recibió en el paritorio y estuvo con nostros las primeras horas. Ella no fue el problema. La persona que me maltrató sigue en el anonimato, y <a href="http://www.madrid.org/cs/Satellite?c=CM_Tramite_FA&amp;cid=1109168953936&amp;definicion=Denuncias+Reclamaciones+y+Recursos&amp;pagename=ComunidadMadrid%2FEstructura&amp;tipoServicio=CM_Tramite_FA"><strong>después de reclamar en el hospital</strong></a> y pedir las notas de enfermería sigue sin aparecer su nombre. Obviamente, la jefa de matronas sabe quién me atendió, pero afirma poner la mano en el fuego por todas sus trabajadoras. También me dijo que mi parto fue muy duro y muy largo y que probablemente esté confundiendo las cosas. Por suerte, mi pareja estuvo ahí en todo momento y puede constatar mis »alucinaciones».</p>
<p><strong>Por último, me gustaría recalcar que esta experiencia ha sido LA MÍA</strong>. Creo que este hospital está intentando hacer las cosas bien. También pienso que a falta de personal (por ahorro de costes) y debido a las malas condiciones laborales, es fácil encontrar a gente amargada, estresada y que le importa poco si vas a dar a luz o a hacerte una radiograía. <strong>Conozco casos estupendos de partos super respetados</strong>, tanto aquí como en muchos otros hospitales no tan conocidos (como el público de Getafe).</p>
<p>Al final,<strong> tu parto va a ser único y va a depender de decenas de factores</strong>: la experiencia que tienes que vivir, el momento del día, las personas que te atiendan, tu miedo, tu control mental, tu flexibilidad&#8230;Probablemente cualquier otro día de la semana, en otro paritorio o en otras circunstancias, mi parto habría sido totalmente diferente.</p>
<p>Lo que sí creo necesario es compartir mi caso para hacer reflexionar a hospitales y sanitarios. <strong>Un parto maltratado debe ser la excepción y no la regla. </strong>También quiero dar voz a todas aquellas mujeres que han pasado por una situación parecida.&nbsp;Si te gustaría saber si tú también has sido víctima de violencia obstétrica, puedes hacer este <a href="https://www.elpartoesnuestro.es/blog/2014/08/18/test-de-violencia-obstetrica">test fácil de El Parto es Nuestro</a>.</p>
<blockquote>
<h3 style="text-align: center;"><em>¿Y tu parto, fue como esperabas?&nbsp;</em></h3>
</blockquote>
<p>La entrada <a href="https://www.kualabiru.com/mi-parto-maltratado-en-un-hospital-que-respeta/">Mi parto maltratado en un hospital que respeta: Hospital Rey Juan Carlos de Móstoles</a> se publicó primero en <a href="https://www.kualabiru.com">Kualabiru</a>.</p>
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		<title>Coger peso durante la lactancia: 7 consejos para perderlo</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Patricia O'Brien]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 07 Aug 2018 14:29:54 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Lactancia]]></category>
		<category><![CDATA[Maternidad]]></category>
		<category><![CDATA[Parto y postparto]]></category>
		<category><![CDATA[dieta]]></category>
		<category><![CDATA[ejercicio]]></category>
		<category><![CDATA[embarazo]]></category>
		<category><![CDATA[lactancia]]></category>
		<category><![CDATA[peso]]></category>
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		<category><![CDATA[salud]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Todo el mundo te lo dice: tranquila, la lactancia te hará adelgazar. Perderás todo el peso que has cogido y más. Te quedarás en los huesos, de hecho. Y tú, que llevas una barriga a cuestas y que has sucumbido a los antojos, te alegras. Sin embargo, van pasando los meses, das teta a demanda [&#8230;]</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p>Todo el mundo te lo dice: tranquila, la lactancia te hará adelgazar. Perderás todo el peso que has cogido y más. Te quedarás en los huesos, de hecho. Y tú, que llevas una barriga a cuestas y que has sucumbido a los antojos, te alegras. Sin embargo, van pasando los meses, das teta a demanda y a tiempo completo, y tu peso no solo no baja, sino que sube. ¿Qué estás haciendo mal?, te preguntas.</p>
<p>Aunque es cierto que la mayor parte de las mujeres afirma haber perdido peso dando el pecho, otras <strong>muchas tardan meses en adelgazar</strong> o les cuesta mucho más que a otras. Es mi caso: en el embarazo cogí 10 kg, de los que el 100% eran barriga. De hecho, a las dos semanas de dar a luz, estaba mucho más delgada que antes de quedarme embarazada. Yo estaba encantada, era imposible adivinar que hacía escasos días había tenido un bombo de 9 meses.</p>
<p>Pero poco a poco fui cogiendo peso. Al principio lo entendí, el cansancio, la falta de tiempo y el hambre voraz que da la lactancia <strong>me hacía comer de más</strong>. Comía de lo que más a mano estaba, que básicamente eran galletas o patatas fritas de bolsa. El caso es que 5 meses después, sigo igual aún habiendo vuelto a los hábitos saludables. Como muy sano, todo integral y cantidades aceptables. Hago ejercicio regular: camino al menos una hora al día y encima con un peso extra que roza los 7kg (mi bebé). Hago yoga 5 veces por semana. Y nada de nada. No lo digo yo, lo dice mi ropa, que no me entra. SIgo usando los pantalones premamá. Y aquí es donde yo me pregunto, ¿no se perdía peso con la lactancia? ¿No se gastaban las <a href="https://elembarazo.net/dudas/cuantas-calorias-consume-la-lactancia-materna">mismas calorias</a> que correr suavemente durante una hora?</p>
<h2>¿Qué puedo hacer al respecto?</h2>
<p>Si estás en la misma situación, no te desesperes. <strong>No somos casos aislados y hay cosas que podemos hacer o modificar para ayudarnos en este proceso.</strong> Antes de pasar a las sugerencias más prácticos, te dejo unos tips que me han servido y que se pueden aplicar a todos los momentos de la vida:</p>
<h3><strong>1. Ten paciencia</strong></h3>
<p>Te lo dice la reina de la desesperación. Somos muy críticas con nosotras mismas. Nos pasamos el día juzgándonos y mirándonos al espejo. Parece que <a href="http://albalactanciamaterna.org/lactancia/tema-7-lactancia-familia-y-sociedad/nutricion-de-la-madre-durante-el-embarazo-y-la-lactancia/">hay estudios</a> que afirman que se tarda 6 meses en volver al peso anterior al embarazo (siempre que se dé el pecho). <strong>¡Así que no todo es tan inmediato como nos gustaría! </strong>Después de un año dando de mamar parece que se ven aún mejores resultados. Paciencia, paciencia, paciencia.</p>
<h3><strong>2. Intenta no juzgarte</strong></h3>
<p>¡Has creado un ser humano!. ¿No es eso ya la perfección absoluta? <strong>Valórate</strong>, <strong>has sido capaz de traer vida al mundo.</strong> Por si fuera poco , ahora también le alimentas con tu propia leche. Leche que tú fabricas, fruto de tu cuerpo. No sé vosotras, pero yo cada vez que doy el pecho me siento una diosa. Como dice Alba Padró, <a href="https://amzn.to/2O5m2PX">¡somos la leche! </a></p>
<h3><strong>3. Olvida (de momento) la ropa que usabas antes del embarazo</strong></h3>
<p>Mira que nos empeñamos en estar divinas&#8230;Yo saqué todos mis vaqueros pitillo y mis camisetillas ajustadas. Grave error. Parecía un embutido, y eso me hizo sentir peor aún. <strong>Así que de momento uso todo más anchito</strong>. De hecho, me pongo muchas de las cosas que usaba durante el embarazo. Mis vaqueros y leggings premamá no me los quita nadie (por ahora)</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone size-large wp-image-470" src="https://www.kualabiru.com/wp-content/uploads/2018/08/wes-hicks-632579-unsplash-1-1024x683.jpg" alt="" width="1024" height="683" srcset="https://www.kualabiru.com/wp-content/uploads/2018/08/wes-hicks-632579-unsplash-1-1024x683.jpg 1024w, https://www.kualabiru.com/wp-content/uploads/2018/08/wes-hicks-632579-unsplash-1-300x200.jpg 300w, https://www.kualabiru.com/wp-content/uploads/2018/08/wes-hicks-632579-unsplash-1-768x512.jpg 768w, https://www.kualabiru.com/wp-content/uploads/2018/08/wes-hicks-632579-unsplash-1-1080x720.jpg 1080w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></p>
<h2>¿Y los consejos más prácticos?</h2>
<h3><strong>1. Deja de comprar todo lo que no quieras comer</strong></h3>
<p>Es super díficil, y más cuando vamos al supermercado con hambre. <strong>Pero de verdad</strong><strong> funciona.</strong> Cuando te entre el hambre, probablemente te arrepientas de no haber comprado algo que te encanta. Una vez eches mano de lo que recomiendo en el siguiente paso, ya verás que te sientes mejor y lo agradeces 🙂</p>
<h3><strong>2. Picotea cosas sanas entre horas</strong></h3>
<p><strong>En vez de comer galletas, empecé a tomar avena  hervida (porridge) con frutos secos, semillas y fruta cortada.</strong> Está buenísima, tiene muchísimas propiedades (gran cantidad de hierro, por ejemplo) y es <a href="https://www.youtube.com/watch?v=1tNDb0t7jAE">super fácil de hacer</a>. .La preparaba todos los días en cantidades industriales, así tenía para varios días. Para sustituir las patatas fritas de bolsa. <strong>También me hice fan de las tortas de maíz ecológicas</strong>. Y comer más fruta de temporada. Nosotros siempre la tenemos lavada y a la vista para que sea lo más rápido de picotear.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone size-large wp-image-466" src="https://www.kualabiru.com/wp-content/uploads/2018/08/jannis-brandt-107231-unsplash-1024x704.jpg" alt="" width="1024" height="704" srcset="https://www.kualabiru.com/wp-content/uploads/2018/08/jannis-brandt-107231-unsplash-1024x704.jpg 1024w, https://www.kualabiru.com/wp-content/uploads/2018/08/jannis-brandt-107231-unsplash-300x206.jpg 300w, https://www.kualabiru.com/wp-content/uploads/2018/08/jannis-brandt-107231-unsplash-768x528.jpg 768w, https://www.kualabiru.com/wp-content/uploads/2018/08/jannis-brandt-107231-unsplash-1080x742.jpg 1080w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></p>
<h3><strong>6. Come más a menudo y en cantidades más pequeñas</strong></h3>
<p>No esperes a tener muchísima hambre, porque al final comerás algo que sabes que no deberías. Además, parece que esperar demasiado entre comidas tiene un efecto hormonal que <a href="https://www.amazon.com/Make-Milk-Whats-Your-Superpower/dp/1619272326">afecta el suministro de leche</a>. Tu cuerpo comienza a extraer energía de sus reservas, lo que disminuye la producción de insulina y afecta los niveles de hormona tiroidea. Eso reduce la prolactina, que es la hormona que controla la cantidad de leche que producimos. Para evitar que esto suceda, <strong>una opción es hacer 6 comidas pequeñas a lo largo del día.</strong></p>
<h3><strong>7. Haz ejercicio suave</strong></h3>
<p>Probablemente ya sepas que es importante esperar por lo menos de seis a ocho semanas antes de ponerte a hacer deporte en serio. Esto es sobre todo importante para mujeres que han sufrido una césarea o desgarros graves. <strong>Escucha a tu cuerpo</strong>. Él te va a indicar cuándo está listo para volver a tu vida normal. <strong>En cualquier caso, siempre que te sea posible camina.</strong> Los paseos os vendrán bien tanto a ti como a tu bebé .Si además porteas, estarás haciendo un esfuerzo extra (¡aunque puede que eso también te haga sentir más hambrienta!). A mi me servía de mucho salir a tomar el aire después de dar a luz. Me sentía bastante más feliz y despejada, y probablemente te pase lo mismo sobre todo si sufres o has sufrido depresión postparto.</p>
<blockquote>
<h3 style="text-align: center;"><em>¿Y tú, has vuelto a tu peso inicial o te está costando como a muchas de nosotras? ¿Tienes algún consejo?</em></h3>
</blockquote>
<p>La entrada <a href="https://www.kualabiru.com/coger-peso-durante-la-lactancia-7-consejos-para-ayudarte-a-perderlo/">Coger peso durante la lactancia: 7 consejos para perderlo</a> se publicó primero en <a href="https://www.kualabiru.com">Kualabiru</a>.</p>
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